Crítica de la función:
Agradable el sonido que manó del foso a cargo de los jóvenes músicos que conforman la Escuela de la Orquesta Sinfónica de Madrid, titular del Teatro Real. Buenos y ricos alevines.
La producción escénica se quedó en simpática. Poco sugerente para una trama que requiere mejor explicación y la dirección de escena pecó de pesada, reiterativa y poco capaz de sacar el jugo burlesco que comporta el libreto de Filippo Livigni.
La soprano valenciana Maite Alberola hizo una Violante de mucho peso, con voz poderosa y mucha capacidad de expresividad, pese a tener una escena bastante estática. El tenor Juan Antonio Sanabria, como El Caballero don Lelio, estuvo desconcertado en voz y en sacar partido a su personaje. La pequeña soprano asturiana Beatriz Díaz, como Donna Menica, sorprendió con la potencia y mucha calidad de su hermosa voz. Don Fabrizio, el tutor burlado, estuvo en la voz del barítono David Rubiera, cumpliendo sin más. Buen trabajo, por seriedad vocal y entrega del barítono Javier Galán como Pippo, y atractivos timbres líricos los del tenor malagueño Gerardo López Gámez.
http://www.diariovasco.com/prensa/20070617/cultura/cuando-menos-simpatico_20070617.html
17 de junio de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada